Una mirada de afuera, con método
Cuando un equipo convive años con un producto, deja de ver la fricción: se acostumbra a los rodeos y los toma por normales. Una auditoría pone eso en evidencia con método, no con opinión.
Reviso el producto contra principios de usabilidad reconocidos, y cuando hace falta lo pongo delante de usuarios reales para ver qué pasa de verdad. El resultado no es una lista de quejas: es un mapa de qué arreglar primero.
Qué incluye
Preguntas frecuentes
¿Qué recibo al final de una auditoría?
Un informe con los hallazgos ordenados por severidad, cada uno con la evidencia que lo respalda y una recomendación concreta, más una priorización de por dónde empezar según impacto y esfuerzo. No es una lista de opiniones: cada hallazgo se apoya en una heurística o en lo que hizo un usuario real.
¿Cuál es la diferencia entre auditoría heurística y testing con usuarios?
La heurística la hago yo contra principios de usabilidad reconocidos, y encuentra los problemas estructurales rápido y barato. El testing muestra qué pasa cuando una persona real intenta hacer su trabajo. Se complementan: en WaterProof la heurística marcó la falta de jerarquía y el testing confirmó dónde se rompía el flujo de verdad.
¿Sirve si mi producto todavía no salió?
Sí, y ahí es donde más rinde. Auditar un prototipo cuesta una fracción de lo que cuesta corregir un producto ya construido y con usuarios encima.
¿Y si después quiero que hagas el rediseño?
La auditoría es la primera etapa natural de un rediseño, así que el trabajo no se tira: los hallazgos priorizados son el plan de trabajo. Pero se puede contratar sola, y quedarte con el informe para que lo ejecute tu equipo.
Hablemos
Si sospechás que tu producto tiene fricción pero no sabés dónde, la forma más rápida de saber si puedo ayudarte es una llamada de 30 minutos. Reservá un horario o escribime a vaninasysiuk@gmail.com.